Alrededor de 650 personas fallecieron durante el pasado año como consecuencia de una reacción adversa por consumo de drogas, unas 200 menos respecto al año anterior.
Según un estudio publicado en el último "Tobacco Control" , con esta subida la demanda de cigarrillos descendería un 8% en los países en desarrollo y un 4% en las naciones ricas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.