Las 'conselleries' de Salut y Ensenyament de la Generalitat han puesto en marcha un programa educativo para frenar el consumo de tabaco de liar entre los adolescentes, que se ha multiplicado por ocho en los últimos años.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.