El Instituto Mexiquense de la Juventud (IMEJ) y los Centros de Integración Juvenil AC, suscribieron una alianza para impulsar estilos de vida saludables que permitan eliminar el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas entre jóvenes del Estado de México, así como acciones para atender la violencia intrafamiliar.
La menor padece un síndrome que le provoca alrededor de 400 episodios de convulsión diarios, incluso cuando duerme, por lo que sus padres decidieron acudir al cannabidiol, una sustancia que relaja los músculos.
La Coalición Contra Adicciones en Webb de la organización SCAN, encendió las "luces rojas" y advirtió sobre la llegada de alcohol en polvo, un nuevo producto que ya recibió la aprobación del gobierno federal para venderse a partir de este verano.
El presidente Enrique Peña Nieto anunció la incorporación de las Fuerzas Armadas a las labores de prevención de las adicciones, para que la sociedad esté mejor informada y conozca los riesgos de consumir alguna sustancia ilícita.
Los instructores y el personal que impartirán los talleres y actividades pertenecen a la Dirección General de Tratamiento para Adolescentes capacitados por la Federación Mexicana de Comunidades Terapéuticas (FEMEXCOT), la International Airline Passengers Association (IAPA) y el Centro Cáritas de Formación para la Atención de las Farmacodependencias y Situaciones Críticas (CAFAC), entre otras.
La Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) de la Secretaría de Salud cuenta con un Centro de Atención Ciudadana contra las Adicciones, el cual es atendido por especialistas en este campo, quienes brindan información confiable durante los 365 días del año las 24 horas, a través de la línea telefónica 01 800 911 2000.
El Presidente Enrique Peña Nieto, la tarde de este miércoles, advirtió que la mejor forma de hacer frente al problema mundial de las drogas es la prevención del consumo y de todos los daños sociales que produce el mercado ilícito de estupefacientes.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.