La controversia se centra en si esta limitación disminuirá aún más el acceso al tratamiento y si se abordarán adecuadamente las disparidades raciales y estructurales en el acceso al tratamiento de la adicción a opioides.
Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Houston (Estados Unidos) ha desarrollado una vacuna dirigida al peligroso opioide sintético fentanilo que podría bloquear su capacidad de entrar en el cerebro, eliminando así el "subidón" de la droga.
Se ha dispensado un 5,3 % más de metadona durante la implementación de las medidas flexibilizadoras. Las investigadoras opinan que es un incremento menor que no ha repercutido en un aumento de sobredosis.
La mitad de los participantes de la cárcel que incorporaba el tratamiento reincidieron, en comparación con el 63 % de los de la cárcel que no lo incorporaba.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.