Los expertos recuerdan que en aquellos núcleos familiares en los que los padres mantienen una actitud "dialogante o educativa", el consumo se produce "de manera más moderada"
En el marco del Día Internacional de la Prevención del uso de sustancias peligrosas, se busca que se genere un diálogo sobre las mejores estrategias para frenar este problema entre las familias, profesorado y adultos responsables del cuidado de niños, niñas y adolescentes.
Poner fin al consumo de alcohol en menores, "un problema absolutamente desmedido con cifras enormemente alarmantes", pasa por la educación y la sensibilización, "más allá de cualquier tipo de medida sancionadora y reglamento jurídico", afirma con claridad el vicepresidente de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), Ignacio Calderón.
El informe que establece las bases de la futura Ley contra el consumo de alcohol en menores, validado la pasada semana en el Senado y a la espera de su aprobación por la Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas, incluye que se sancione a los padres de los menores que beban, y, en caso de reincidencia grave, si se demuestra una actitud negligente de los padres, se aplicaría la normativa existente en el ordenamiento jurídico para la protección del menor.
El Consejo General de Enfermería ha puesto en marcha una campaña de concienciación con el objetivo acabar con el consumo de tabaco en los coches, para lo que visitará colegios de toda España a fin de convertir a los menores en "agentes de salud" y conseguir que sus padres no fumen en el interior de sus vehículos.
"Es una Estrategia para las personas, las familias y para el conjunto de la sociedad en la que se va a priorizar a los menores, a los jóvenes y a las mujeres, contribuyendo a construir una sociedad más saludable, informada y segura". La Estrategia priorizará los efectos sobre la salud del consumo de alcohol en el conjunto de la población y especialmente de los menores. Disminuir el consumo de alcohol por parte en los menores y retrasar su edad de inicio, continúa siendo uno de los mayores retos; un 31,9% de los estudiantes de enseñanzas secundarias de 14 a 18 años realiza un consumo de riesgo de alcohol en fin de semana. El alcohol es la sustancia que produce mayores efectos negativos sobre el que lo consume y sobre terceros, de todas las sustancias que pueden generar adicción.
Una ley no tan represiva como más centrada en la prevención, educación y apoyo a las familias y que impulse medidas de conciliación laboral y familiar son algunas de las propuestas que han lanzado hoy los expertos de la "Movilización Alcohol y Menores" para combatir este preocupante fenómeno.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.