La futura ley que prohibirá la venta de bebidas energéticas y los vapeadores a los menores de edad --en una normativa específica de protección de salud de los menores-- ha arrancado este jueves su tramitación tras llevar la Consellería de Sanidade al Consello de la Xunta el borrador de la ley, que ahora se expondrá al público para recibir sugerencias y alegaciones.
El Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Epidemiología ha manifestado su apoyo a las medidas que plantean algunas comunidades autónomas para regular e incluso prohibir el consumo de bebidas energéticas entre menores.
La atención a nuevas adicciones de niños desde 10 años a jóvenes se ha disparado un 797% en los últimos cinco años en el Proyecto TEEN, de atención a menores con conductas de riesgo y sus familias, que puso en marcha Proyecto Hombre Cantabria, y que a partir de 2020, con la pandemia, ha sufrido un aumento exponencial de las demandas de ayuda.
El dato de las denuncias por consumo es el más bajo de la serie histórica registrada por la Policía Autonómica, que contabiliza 406 denuncias de este tipo en 2017; 278 en 2018; 231 en 2019; 93 en 2020 y 54 en 2021.
“Tenemos un consumo de benzodiacepinas mucho más alto que en otros países. Los jóvenes empiezan a aprender de los adultos”, afirma la pedagoga Belén Alvite
El Sindicato de Enfermería SATSE ha reclamado al Ministerio de Sanidad que la futura ley de prevención del consumo del alcohol en menores contemple la necesidad de que los centros educativos cuenten con una enfermera escolar que desarrolle distintas actuaciones informativas y formativas de cara a evitar la ingesta de bebidas alcohólicas entre los jóvenes.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.