Colombia es uno de los países más afectados. Los efectos ambientales del narcotráfico vuelven a ser tema de gran preocupación al interior del gobierno de Estados Unidos.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.