Se trataría de lanzar un proyecto piloto para convertir una pequeña parte de la actual zona de cultivos ilegales de adormidera afgana en campos destinados a la producción legal de analgésicos a base de opio.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.