Al contrario de lo que sucede en la población general, donde la prevalencia de consumo de drogas de los hombres es superior a la de las mujeres, este trabajo no ha encontrado diferencias significativas en el patrón de consumo entre ambos géneros. Este hecho debe ser considerado para el diseño de estrategias preventivas de reducción de riesgos y daños en este colectivo.
El MDMA, más conocido como éxtasis, ha vuelto a la noche madrileña en los últimos meses con enorme pureza y más barata, tras varios años desaparecida del mercado.
Las drogas de diseño lesionan el cerebro y adelantan el envejecimiento de las neuronas. Muchos jóvenes toman estas sustancias sin saber el grave daño que les están causando.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.