Facilitarles la información de forma clara, concisa y asertiva, reconocerlas como madres, reforzarlas positivamente y acompañarlas a explorar y aterrizar su maternidad.
Los expertos y defensores del bienestar infantil argumentan que esta política no funciona y que se debe abordar el problema de manera más compasiva y efectiva.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.