Las personas con Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal presentan en ocasiones dificultades de comunicación con sus padres y madres y con los profesionales de la salud.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.