La marihuana y el alcohol son la puerta de entrada a otras sustancias más fuertes, como la cocaína. La heroína es un problema emergente para Venezuela.
Colombia es uno de los países más afectados. Los efectos ambientales del narcotráfico vuelven a ser tema de gran preocupación al interior del gobierno de Estados Unidos.
Los efectos a corto plazo del uso de la marihuana incluyen problemas con la memoria y el aprendizaje, distorsión de la percepción y dificultad para pensar.
"El campo de la investigación sobre cannabinoides ha mostrado un significativo y rápido crecimiento en los últimos diez o quince años, según se refleja en los numerosos estudios publicados en esta materia".
José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo y miembro del Consejo Directivo de la IAAF, es partidario de que las drogas blandas, como la marihuana, se eliminen de la lista de sustancias dopantes.
La puesta en marcha del primer sitio de Internet de venta de marihuana a domicilio y los planes de Canadá de despenalizar el cannabis han puesto nervioso al vecino Estados Unidos, cuyo Gobierno ha declarado que medida de legalización de la planta narcótica se traducirá en un aumento del consumo y tráfico al mercado estadounidense.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.