La resolución aprobada es la versión menos ambiciosa de la iniciativa, y pide que se "aborden los aspectos que pesan sobre la investigación científica en el uso de cannabis para fines medicinales”. "Queremos abrir las puertas al debate de la regulación integral del cannabis en la UE", explica una de las impulsoras de la moción, la eurodiputada de Podemos Estefanía Torres.
Los hombres que han fumado marihuana en algún momento de su vida tienen concentraciones significativamente más altas de espermatozoides en comparación con los hombres que nunca han fumado marihuana, según una nueva investigación dirigida por la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.
Investigadores del New Brunswick Heart Centre (Canadá) han advertido de que, en un contexto de legalización del cannabis para uso médico, "no existe suficiente evidencia científica" acerca de los riesgos y beneficios de la marihuana, especialmente en pacientes con enfermedades cardiacas.
Investigadores de la Universidad de McGill, en Canadá, y la Universidad de Oxford, en Reino Unido, realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis de las mejores pruebas existentes y analizaron a 23.317 personas (de 11 estudios internacionales) para ver si el consumo de cannabis en personas jóvenes está vinculado con depresión, ansiedad y suicidio en la edad adulta temprana.
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles una resolución no legislativa en la que insta a la Comisión Europea y a los gobiernos del bloque comunitario a considerar el uso terapéutico del cannabis, así como a estimular la innovación y la investigación en este campo.
El consumo habitual de cannabis estimula la funcionalidad de los receptores alucinógenos del cerebro, según un estudio llevado a cabo por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y el CIBER de Salud Mental (CIBERSAM), publicado en la revista 'Neuropsychopharmacology' y presentada en una jornada celebrada con motivo de la Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.
El alcohol, el tabaco y el cannabis son en la actualidad drogas iniciáticas para mostrase ante los demás iguales como un no-niño, ha indicado el director del Instituto Deusto de Drogodependencias, Juan Manuel González durante la 46 Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.