Científicos de la Universidad de Arkansas para Ciencias Médicas (UAMS, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, en una revisión publicada este jueves en 'Trends in Pharmacological Sciences'.
Lucen como coloreados paquetes inofensivos de incienso o sales de ba-ño en los mostradores de tiendas, estaciones de servicio o sitios de Internet. En realidad son drogas con peligrosos efectos que nadie hasta ahora puede predecir.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.