Según un estudio realizado por el Plan Nacional de Drogas, cuyo delegado, Gonzalo Robles, aseguró que el 20% de los jóvenes de 12 a 15 años consume "de forma habitual" alcohol, tabaco y porros.
El mejor instrumento con el que cuentan los padres para detectar un posible consumo de drogas por parte de sus hijos "es el diálogo y la confianza en el seno familiar".
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.