La Asociación de Atención a la Ludopatía y a la Exclusión Social (Aluesa) ha detectado en las Islas un nuevo perfil de jóvenes ludópatas poliadictos de entre 18 y 30 años, que no sólo son adictos al juego sino al alcohol, así como a las drogas y el sexo en mayor o menor medida.
Un estudio realizado por la Asociación Juguesca determina que el 40% de las personas adictas al juego ha pensado en el suicidio. El 80% de los jugadores que llegan al centro de tratamiento son varones.
El perfil del paciente corresponde al género masculino, con una media de edad de 38, casado o separado, consumidor de alcohol u otras drogas y adicto a las máquinas tragaperras.
Un estudio del colectivo Ekintza-Aluviz detectó a más de 90 jóvenes afectados La inmensa mayoría de las 324 personas tratadas son adictas a las tragaperras.
La Asociación Canaria de Jugadores Rehabilitados destaca que cada vez existen más personas que desean recibir terapia, que la patología se da más en los hombres que en las mujeres, con un 86 y 14 por ciento, respectivamente, y que se juega más entre los 36 y los 45 años.
La XXI Jornada Anual de la Federació Catalana de Drogodependències concreta sus reclamaciones en dos demandas: crear un servicio de asesoramiento especializado en los juzgados y aplicar de forma efectiva las alternativas a la prisión que ya prevén el Código Penal y el Reglamento Penitenciario.
Un estudio analiza la relación entre el clima familiar, los conflictos en el hogar y el uso problemático de redes sociales y videojuegos en adolescentes.
Según el último informe del OEDA, el consumo de drogas ilegales en el último mes entre estudiantes de 14 a 18 años cae del 16,5% al 12,3%, mientras en adultos sube del 9,2% al 11,8%
Un estudio nacional de la Universidad Rutgers, el primero en casi dos décadas, revela que el 42.7% de los jóvenes de 13 a 17 años participó en apuestas