La vida es juego, pero hasta el más inocente de los bingos caseros con habichuelas, mal enfocado, puede desembocar en una adicción. En Business Insider alertan de ocho síntomas que deben ponernos en guardia contra este peligro.
La Comisión Nacional contra las Adicciones elaboró un documento llamado Lineamientos para la Prevención y Atención del Juego Patológico, “en el que se hacen recomendaciones para el sector salud y otras instancias gubernamentales involucradas, con el fin de contribuir a reducir los índices de esta enfermedad”.
El perfil del ludópata era el de un varón casado, de entre 35 y 43 años, con un tiempo de juego de más de diez años y un gasto medio de entre 30.000 y 40.000, ahora son jóvenes.
Se busca que las empresas elaboren afiches, dípticos, trípticos para su distribución, a través de los cuales comunicarán los lineamientos relacionados con el juego responsable.
Aumentan los casos de jóvenes debido a su mayor manejo de internet. La mayoría son varones que piden tratamiento empujados por sus padres. Cuatro de cada cinco enfermos abandonan el tratamiento.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.