El consumo de esta sustancia, todavía minoritario, ha alcanzado su punto más alto desde 2017 y está dejando rastro en la cultura popular. Algunos defienden su poder terapéutico, pero otros advierten de su potencial destructivo
Una versión de bajo coste de la ketamina para tratar la depresión grave ha obtenido buenos resultados en un ensayo doble ciego que la comparó con placebo, según un estudio publicado en el 'British Journal of Psychiatry'.
Estos hallazgos sugieren que la psicosis puede desencadenarse por un aumento del ruido de fondo que afecte a la función de las neuronas tálamo-corticales. Estudio publicado en la revista científica 'European Journal of Neuroscience'.
Gracias a las lagunas legales y a un conjunto de investigaciones convincentes, negocios como Nushama, en Nueva York, están escribiendo las reglas sobre la marcha.
Los centros privados que ofrecen este tratamiento florecen ante la falta de apoyo de la administración para esta sustancia, popularizada durante las últimas décadas como droga recreativa.