La fundación de ayuda a personas con adicciones Proyecto Hombre Cantabria ha alertado sobre el aumento de jóvenes adictos al juego online y a las apuestas deportivas, una "nueva realidad" ante la que es necesario que la sociedad incida en la prevención y la intervención", antes de que se convierta en una "enfermedad crónica".
Asaljar, la asociación que trata con los adictos al juego, advierte sobre las consecuencias de un problema cada vez más frecuente al que no se le está prestando la atención que requiere. "La aceptación social es el problema más importante del ludópata", dice su psicóloga que, además, avisa de que no se debe normalizar la situación o esperar a ver si mejora. "El deterioro de la persona es importante. Es necesario realizar un trabajo previo que es interiorizar el problema".
La estrategia de actuación del Gobierno de Asturias frente a este fenómeno se basará en la sensibilización de la sociedad, la prevención y protección de los colectivos vulnerables, el tratamiento y ayuda a personas afectadas, y el estudio e investigación de los problemas asociados al juego. El plan se redactará en colaboración con las asociaciones representativas del sector y las empresas operadoras.
La asociación de ayuda ante las adicciones Patim exige un pacto de inclusión social. La organización castellonense reivindica una mayor capacidad de la clase política y un énfasis en la prevención de adicciones.
Este comportamiento suele ser catalogado como un trastorno psíquico. Quienes sufren de ludopatía no tienen como primer objetivo hacer crecer sus ganancias, sino vivir la euforia que provoca el juego, la secreción de dopamina, aseguran los especialistas.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”