Uno de cada cinco niños y más de una de cada cinco niñas consumió tabaco en el último mes, según un estudio publicado en «The Lancet Child & Adolescent Health»
Hoy día a nadie se le ocurría dar a su hijo un vasito de Quina Santa Catalina, ese vino quinado que era medicina y golosina y que daba unas ganas tremendas de comer, como se “vendía” a los padres en los años 50 y 60. Pero tras esto, llegó el trocito de pan mojado en vino para merendar, el “culín” del vaso de Anís del Mono o la primera cerveza.
Los adolescentes educados con un mayor afecto y control parental presentan un patrón de comportamiento con menor consumo de sustancias nocivas y más tiempo dedicado a ocio constructivo. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado el proyecto 'A+ (Adolescentes en positivo)', desarrollado por investigadores de la Universidad de Navarra y publicado en la revista International Journal of Environment Research and Public Health.
La pandemia ha truncado sus planes para este año así como sus hábitos de vida: aplazar viajes, hacer menos fiestas y usar más las redes sociales, los principales cambios, según una encuesta
El próximo 25 de noviembre Irefrea organiza un taller donde se presentará una estrategia comunitaria multicomponente para facilitar la inserción de la prevención del consumo de alcohol de los menores de forma transversal a nivel local/municipal
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.