El Gobierno japonés comenzó hoy una nueva iniciativa para acabar con el tabaco en el trabajo mediante la reducción de las salas para fumar en los ministerios, en su objetivo por acabar con los fumadores pasivos y mejorar la productividad.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.