El objetivo de esta colaboración "es prevenir, formar e investigar a los 80.000 universitarios y a los profesionales de esta comunidad en materia de drogas y adicciones con la intención de mejorar sus hábitos de salud".
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.