Los proyectos se centrarán en la obtención de variedades de cannabinoides para la industria farmacéutica y en la aplicación de sistemas digitales para garantizar la trazabilidad de la producción.
Un estudio reciente financiado por el NIDA mostró que dos procesos cerebrales separados están relacionados con la gravedad de la adicción a la nicotina y la abstinencia de nicotina, respectivamente, lo que puede explicar las dificultades para dejar de fumar que expresan algunas personas.
Investigadores del Instituto de Neurociencias (IN-CSIC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernandez, y del Instituto Central de Salud Mental de la Universidad de Heidelberg (Alemania), han demostrado que el sistema inmune participa en las alteraciones cerebrales que provocan la adicción al alcohol.
En la mayor parte del Sur Global, los curanderos tradicionales superan en número a los trabajadores de la salud mental, constituyendo el sistema de atención sanitaria al que la población local tiene acceso y en el que confía
Lucía Hipólito, profesora de la Facultad de Farmacia de la Universitat de València, coordina un proyecto que tiene por objeto conocer los hábitos de consumo de alcohol y otras drogas durante el confinamiento en respuesta a la pandemia de la Covid-19.
Los resultados indican en primer lugar que las cargas de las diferentes drogas estimulantes detectadas en aguas residuales en 2019 han aumentado, en comparación con años anteriores.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.