En las pasadas XLIV Jornadas Nacionales Socidrogalcohol, concretamente el sábado 13 de Mayo, se presentó la Unidad de Porro Estandar (UPE) con el objetivo de mejorar los análisis epidemiológicos y los estudios clínicos que puedan finalmente contribuir a una mejora de la atención terapéutica o abordaje preventivo. Esta UPE aparece veinte años después de la aparición de la Unidad de Bebida Estándar (UBE).
El uso de esta sustancia para el tratamiento de la dependencia a opiáceos se asocia con una menor aparición de efectos adversos graves, lo que comportaría una mejora en la calidad de vida y la seguridad del paciente. También se presenta como una buena alternativa cuando los tratamientos de buprenorfina o metadona no son eficaces, si bien funciona peor que la diacetilmorfina (heroína) en cuanto a la prevención de recaídas.
Tres de cada diez personas salen con dudas de la consulta, según los estudios. Se ha detectado que hasta la mitad de la población no sigue las terapias de fármacos y un 75% incumple las dietas.
Así se desprende de un estudio liderado por el profesor Esteve Fernández, director del centro colaborador de la OMS para el control del tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) e investigador del ICO-Idibell, y cuya primera autora es Xisca Sureda, de la Universidad de Alcalá de Henares, y en el que ha colaborado el Instituto del hospital del Mar de Investigaciones Médicas (Imim).
Según un estudio publicado en la revista Addictive Behaviors Reports, después de 34 meses de la aprobación de la ley que dio lugar a la comercialización de las cajetillas de tabaco neutras, sin marca ni logotipos y con avisos importantes sobre la salud en las mismas, el porcentaje de fumadores pasó del 19,4% al 17,2%. Los resultados del estudio muestran que los fumadores eran menos propensos a identificarse con una marca determinada y más propensos a tratar de dejar de fumar.
El análisis del epitelio de las fosas nasales permite descartar el diagnóstico de un cáncer de pulmón en fumadores o ex fumadores sin tener que pasar por el quirófano para una biopsia. Así lo demuestra un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE.UU.).
Científicos de la Universidad de Australia Occidental han descubierto que las drogas de la familia de las anfetaminas, entre las que se encuentran el cristal, el 'speed' o el éxtasis, pueden acelerar el envejecimiento biológico del corazón con independencia de la salud cardiovascular de los consumidores.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.