Estudio publicado en la revista 'The Journal of Neuroscience'. Es el primero que presenta evidencias de que un aumento en la materia gris en ciertas partes del cerebro adolescente es "consecuencia probable" del consumo de marihuana en niveles bajos, según sus autores, investigadores de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos.
Un nuevo estudio, publicado en 'JAMA Network Open', sugiere que las personas mayores de 65 años que recientemente han sido diagnosticadas con insuficiencia cardiaca pueden continuar bebiendo cantidades moderadas de alcohol sin empeorar su trastorno. El estudio, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, mostró un beneficio de supervivencia para los bebedores moderados en comparación con los que se abstuvieron de consumir alcohol.
Investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona han descubierto que la exposición al cannabis y el estrés durante la adolescencia puede llevar a trastornos de ansiedad a largo plazo caracterizados por la presencia de miedo patológico. Estudio publicado en Neuropharmacology.
Estudio europeo dirigido por investigadores del Hospital del Mar de Barcelona, que ha analizado datos de 226 mujeres adictas a drogas. El estudio ha recibido uno de los premios del European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction como una de las mejores investigaciones clínico-epidemiológicas en drogas ilegales.
El consumo de alcohol y drogas está relacionado con la probabilidad de que una persona sufra una muerte violenta, según una investigación de la facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (Brasil), publicada en la revista 'Injury'.
Las personas que fuman tabaco de liar tienen menos probabilidades de dejar de fumar, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Londres (Reino Unido) y que ha sido publicada en la revista 'BMJ Open'.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.