El sol y el aire libre son dos de las alternativas que se ofrecen a la oscuridad y la concentración del cuarto en el que se encuentra un ordenador encendido durante horas.
Las nuevas adicciones de los jóvenes van del hachís a las drogas de diseño, pasando por los móviles (chats y mensajes), Internet y los transtornos de la alimentación.
La afición -y en algunos casos adicción- a nuevas tecnologías tales como internet, los teléfonos móviles o los videojuegos genera consultas en los centros de salud mental especializados en niños y adolescentes como el que existe en Tarragona y que gestiona el Grup Pere Mata.
Las mutuas de salud laboral están empezando a detectar en España los primeros casos de adicción a Internet en el centro de trabajo y consideran que este brote "es preocupante".
Ha estudiado los aspectos psicológicos relacionados con el uso de Internet y, en contra de la opinión de muchos de sus colegas, rechaza las teorías que sostienen que navegar por la Red produce depresión, aislamiento o adicción.
Las estadísticas informan que uno de cada 200 navegantes es adicto. Pero, aunque parezca contradictorio, internet también ayuda en el tratamiento de este tipo de adicción.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.