Las nuevas adicciones de los jóvenes van del hachís a las drogas de diseño, pasando por los móviles (chats y mensajes), Internet y los transtornos de la alimentación.
La afición -y en algunos casos adicción- a nuevas tecnologías tales como internet, los teléfonos móviles o los videojuegos genera consultas en los centros de salud mental especializados en niños y adolescentes como el que existe en Tarragona y que gestiona el Grup Pere Mata.
Las mutuas de salud laboral están empezando a detectar en España los primeros casos de adicción a Internet en el centro de trabajo y consideran que este brote "es preocupante".
Ha estudiado los aspectos psicológicos relacionados con el uso de Internet y, en contra de la opinión de muchos de sus colegas, rechaza las teorías que sostienen que navegar por la Red produce depresión, aislamiento o adicción.
Las estadísticas informan que uno de cada 200 navegantes es adicto. Pero, aunque parezca contradictorio, internet también ayuda en el tratamiento de este tipo de adicción.
El director del Instituto Nacional de Toxicología, José Cabrera, considera que existe entre los jóvenes una "verdadera adicción" a los aparatos electrónicos, como los móviles o la televisión, y al uso de Internet, lo que les conduce a la deshumanización.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”