Los adultos que fuman o que están genéticamente predispuestos a tener comportamientos de fumadores tienen más probabilidades de sufrir un tipo grave de accidente cerebrovascular llamado hemorragia subaracnoidea (HSA, por sus siglas en inglés), según una nueva investigación publicada en 'Stroke', una revista de la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares.
El consumo habitual de marihuana aumenta el riesgo de arritmias e ictus en la adolescencia, según han evidenciado dos estudios que se van a presentar en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón que se celebrarán próximamente en Filadelfia (Estados Unidos).
La mayor parte del humo de un cigarro no llega a los pulmones sino al aire de nuestro alrededor, por lo que es absorbido por los denominados fumadores pasivos. 600.000 fumadores pasivos mueren cada año por culpa de cigarrillos que encienden otros.
Científicos de la Universidad de Australia Occidental han descubierto que las drogas de la familia de las anfetaminas, entre las que se encuentran el cristal, el 'speed' o el éxtasis, pueden acelerar el envejecimiento biológico del corazón con independencia de la salud cardiovascular de los consumidores.
Las probabilidades de experimentar un accidente cerebrovascular son un 42% entre las personas que nunca han fumado pero tienen una pareja que sí lo hace.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.