Científicos han utilizado un compuesto que se encuentra en un arbusto nativo de África para revelar las tres formas principales del transportador de serotonina, una proteína en el cerebro relacionada con la ansiedad y la depresión.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.