Explica Kenneth S. Kendler, investigador de la universidad americana y autor principal del trabajo, publicado en la revista Archives of General Psychiatry.
Casi tres de cada diez jóvenes de 14 a 18 años regresan a su casa los viernes y sábados pasadas las cuatro de la madrugada, y casi todos salen de bares y discotecas.
Según un estudio realizado por el Plan Nacional de Drogas, cuyo delegado, Gonzalo Robles, aseguró que el 20% de los jóvenes de 12 a 15 años consume "de forma habitual" alcohol, tabaco y porros.
Parece que a los fumadores se les están acabando las razones para continuar con el tabaco. El último motivo para dejarlo es que el humo originado por los cigarrillos contribuye a la formación de caries en los niños expuestos a este ambiente, según los resultados de un estudio.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.