El 0,8% de la población española ha probado esta droga. El 77% afirma haberla consumido por vía intrapulmonar. Aumenta un 0,1% el número de personas que han tomado drogas en los últimos 30 días.
Una nueva generación de politoxicómanos propicia un repunte de esta droga, cuyas incautaciones pasaron de 4,2 kilos en el 2008 a 40 durante el año pasado.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.