la heredabilidad, que mide la contribución genética a un rasgo, se estima entre el 50% y el 70% en el caso de las adicciones, y el resto son efectos ambientales
Una nueva investigación señala algunos de los mecanismos biológicos que pueden influir en la toma de decisiones arriesgadas. En el estudio colaboran el Institut de Biologia Evolutiva, l'Institut de Salut Global de Barcelona y l'Institut de Recerca Sanitària Pere Virgili.
Un 24 % de la base genética que predispone a consumir cannabis es común a la de la esquizofrenia, por lo que las personas que sufren esquizofrenia presentan un mayor riesgo de consumir cannabis, según un estudio internacional que ha analizado muestras de más de 184.000 pacientes.
Un estudio publicado en "Nature Communications" afirma que la neutralización del factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) disminuye la necesidad de consumo de cocaína en ratones.
Una campaña organizada por la fundación Patología Dual señala que uno de los principales mitos que existen sobre drogas es que las personas que se vuelven adictas no lo hacen porque quieran sino porque tienen una mayor vulnerabilidad genética.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.