El consistorio realiza el primer análisis de las adicciones en la capital. Al igual que ocurre en el "botellón", un fondo común del grupo sirve para comprar otras sustancias. Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, los distritos con más consumo.
La ley regional de drogas, en vigor desde 1997, no ha logrado uno de sus principales objetivos: reducir el consumo de alcohol entre los jóvenes, más bien ha resultado contraproducente.
El 74% de los jóvenes catalanes bebe alcohol durante el fin de semana, según desvela el informe Alcohol, jóvenes y conducción, elaborado por la Universidad Carlos III de Madrid y el Real Automóvil Club de España (Race). Tres de cada diez prevé conducir tras haber superado los límites legales de alcohelemia.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.