Dos empresas reciben licencia para cultivar plantas bajo condiciones de laboratorio, cuyas hojas serán distribuidas por el Gobierno a las 1.650 farmacias de ese país.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.