Se trata de una acción con la que se pretende realizar una concienciación y sensibilización de los jóvenes extremeños sobre los riesgos que suponen el consumo de alcohol u otras drogas asociadas con la conducción.
Para que cuando las fuerzas y cuerpos de seguridad intervengan pequeñas cantidades de droga para consumo propio a jóvenes se les dé la posibilidad de iniciar un tratamiento "diseñado en clave educativa".
En el 2002 se vendieron 115,2 millones de cajetillas, frente a las 118,3 del 2001. La subida del precio permitió al Estado incrementar sus ingresos en un 6,3%.
En sólo dos años se ha duplicado la incidencia de la cocaína, según el Plan Nacional de Drogas. Aumenta la prevalencia del alcohol y el cannabis y se reduce el consumo de las drogas de diseño.
Todos los pacientes acogidos a este programa son adictos a la heroína, tienen una edad media de 33 años y hace 12 que empezaron a consumirla. El 85 por ciento son hombres y el 14, mujeres.
Los Cedex detectan un "considerable" alza en la demanda de éxtasis y marihuana. La precariedad laboral es uno de los factores que puede favorecer la drogodependencia.
En el Centro de Drogodependencias se trataron el pasado año 213 nuevos casos. La adicción a la heroína se reduce, mientras que a la cocaína aumenta considerablemente.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.