Un redactor de EL PERIODICO se introduce en la noche de la ciudad para seguir el rastro de las drogas de diseño. Consigue encontrar a unos chicos que trafican e incluso es confundido por un camello.
La reciente muerte de dos jóvenes tras ingerir drogas de laboratorio en una macrofiesta "rave" nos ha acercado a una realidad desconocida para muchos adultos, y una moda peligrosa muy extendida en los diez últimos años entre la población adolescente como elemento de integración social en todo tipo de fiestas.
Las dos muertes de la semana pasada en una macrofiesta hunden la asistencia de jóvenes a la que se celebró el sábado en Granada - Los organizadores de las "raves" reivindican la música electrónica.
La familia del joven onubense de 19 años que murió en la madrugada del domingo exculpó ayer al ayuntamiento de lo ocurrido tras una reunión con el alcalde.
El director del Instituto de Toxicología de Sevilla, Manuel Repetto, confirmó ayer la muerte de un joven en la provincia de Jaén por ingerir pastillas de diseño.
Quien toma una pastilla no sabe qué mete en su cuerpo. No tiene forma de comprobar si una píldora es éxtasis o no o si proporciona una dosis mínima, sin apenas efectos, o enorme, capaz de llevarle al hospital.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.