Hace escasas fechas se presentó la que será la primera narcosala o sala de «consumo higiénico» de Euskal Herria, que estará ubicada en la calle Bailén de Bilbo. La iniciativa pretende atender a alrededor de 600 drogodependientes, al tiempo que se quiere lograr su integración en la red sociosanitaria.
Entre las adicciones no tóxicas más conocidas destacan el juego patológico (ludopatía) y la sobreingesta compulsiva (dependencia a la comida). Pero, en los últimos años están apareciendo diferentes enfermedades menos conocidas entre la población con la misma relevancia que las anteriores.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.