Un informe de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que el consumo de tabaco entre los niños europeos de edad escolar ha disminuido desde el año 2010.
Más de 100 expertos debaten en Barcelona los principales resultados del proyecto europeo Alice Rap para contribuir a diseñar nuevas políticas de drogas. El debate se centrará en la "huella de salud" de las adicciones, un nuevo instrumento que permite medir el impacto sobre la salud de las acciones de gobiernos e industria. El debate del 17 y 18 de febrero en Barcelona cierra el proyecto Alice Rap, coordinado por la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clínic. Se trata del proyecto más grande de Europa en el ámbito de las adicciones con un presupuesto de 10 millones de euros. Los resultados del proyecto son especialmente relevantes para la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) sobre Drogas de 2016, que se celebrará en el mes de Abril para tratar la reforma de las políticas de drogas.
La Oficina Regional europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha planteado a sus Estados miembros una hoja de ruta para reducir el tabaquismo en la que, entre otras cuestiones, propone impulsar leyes para proteger el humo del tabaco a los niños en el ámbito escolar, sus hogares y en el interior de los coches.
La comisión de Salud Pública del Parlamento Europeo apoyó hoy una nueva normativa que pretende alejar del tabaco a niños y jóvenes, los más propensos a comenzar a fumar.
El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y otras organizaciones europeas, sospechan que tras el retraso en la votación de la Directiva Europea del Tabaco (prevista para el próximo martes), se "esconde una maniobra de fondo" de las industrias del tabaco y de los cigarrillos electrónicos, "interesadas en retrasar, debilitar y diluir la nueva normativa".
En el archipiélago está permitida la venta de tabaco en supermercados, establecimientos pequeños y gasolineras con máquinas expendedoras, acompañadas por identificativos de las marcas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.