El pasado 11 de febrero de 2016 se publicaron los resultados de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2014/2015, donde se revelan las tendencias del consumo de alcohol y otras drogas entre los escolares españoles. A continuación se presentan los datos más significativos en relación a los hipnosedantes.
El pasado 11 de febrero de 2016 se publicaron los resultados de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2014/2015, donde se revelan las tendencias del consumo de alcohol y otras drogas entre los escolares españoles. A continuación se presentan los datos más significativos en relación al tabaco.
El pasado 11 de febrero de 2016 se publicaron los resultados de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2014/2015, donde se revelan las tendencias del consumo de alcohol y otras drogas entre los escolares españoles. A continuación se presentan los datos más significativos en relación al alcohol.
El pasado 11 de febrero de 2016 se publicaron los resultados de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2014/2015, donde se revelan las tendencias del consumo de alcohol y otras drogas entre los escolares españoles. Este estudio, que realiza la delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas cada dos años desde 1994, incluye una muestra de 37.486 estudiantes de entre 14 a 18 años, de 941 centros educativos públicos y privados y 1.858 aulas. En esta edición, la encuesta incluye el análisis de 18 sustancias psicoactivas.
"En general los datos marcan una evolución favorable que, aunque no permite bajar la guardia, anima a seguir insistiendo en las políticas públicas y en el ambiente de colaboración en este asunto", ha comentado el ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en funciones, Alfonso Alonso.
Tres de cada cuatro menores beben alcohol al menos una vez al mes, 11 puntos más que hace dos años. La manera de beber, concentrada en pocas horas del fin de semana, preocupa a los expertos. Las leyes no sirven para frenar el fenómeno.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.