La presión por lograr un cuerpo que encaje en los cánones de belleza actuales combinada con la necesidad de tenerlo lo antes posible y con un esfuerzo mínimo empuja a muchas personas, varones en su gran mayoría, a consumir esteroides, una sustancia puede llevar aparejados problemas físicos, como daño hepático, y riesgo de adicción.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.