El consumo de drogas, alcohol y tabaco aumentó bruscamente el año pasado en EEUU, elevándose en alrededor de 30 por ciento el número de personas sometidas a tratamiento por consumo de narcóticos, anunciaron las autoridades de salud.
Philip Morris fue condenada por un tribunal de apelación de Salem (Oregón) al pago de 79,5 millones de dólares (84,7 millones de euros) a la familia de una víctima del tabaco.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.