El trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF) es un síndrome que se caracteriza por déficits cognitivos, conductuales y características físicas causadas por la exposición prenatal al alcohol.
La Fundación Albores y Zero SAF han alertado de que el consumo de alcohol durante el embarazo provoca "consecuencias irreversibles" por el riesgo a que el feto sufra un trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF), informaron fuentes de la organización en un comunicado.
Una investigación con individuos de hasta 19 años revela que quienes habían padecido pFAS, la forma más severa del trastorno del espectro alcohólico fetal, presentaban tasas particularmente elevadas de sobrepeso.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.