Muchas de las medidas y propuestas de nuestro país son pioneras a nivel internacional, pero se nos olvida cuando se habla de países de referencia como Portugal o Uruguay.
Reclaman también prohibir fumar en vehículos y expandir los espacios libres de humo a playas y piscinas. El documento, redactado por numerosos expertos al término de la Conferencia Internacional sobre Control del Tabaco, que tuvo lugar el pasado 14 de junio en Madrid, y ratificado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), alerta en primera instancia de que el consumo de tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública en España.
La reciente legalización del cannabis en Canadá y su regulación para uso terapéutico en Portugal ponen sobre la mesa un debate que en España no se da. Los colectivos pro regulación agradecen la intervención del líder de Podemos Pablo Iglesias en favor de la legalización, pero lamentan los argumentos escogidos. Los cuatro grandes partidos dicen ser favorables a debatir la cuestión en el Congreso, pero la comisión que debe estudiarlo lleva meses paralizada.
La alerta que ha lanzado el SEAT va dirigida a los potenciales consumidores de heroína para prevenir sobre su consumo y para reducir los riesgos asociados al mismo. Pero también va dirigida a todos los servicios de prevención, reducción de riesgos y daños, y emergencias para los que pueda resultar útil y/o necesaria.
Un nuevo estudio llama la atención sobre un apartado olvidado de la Comisión, que de haber sido más influyente, podría haber cambiado la historia del último medio siglo. La historia podría haber sido diferente si en 1967 las propuestas de la Comisión basadas en prevención y tratamiento se hubiesen considerado.
Estar expuesto al humo del tabaco aumenta en un 30% el riesgo de muerte cardiovascular. En el primer año de abandono, el riesgo se reduce a la mitad y a los cinco años se acerca al de los que nunca han fumado, además, en el caso de las personas que han sufrido ya un infarto y dejan el tabaco ven reducida su mortalidad en un 36% a los dos años.
El fármaco más polémico de Almirall, el único del mercado que contiene extractos de cannabis, ya le supone a la farmacéutica catalana más ingresos que el medicamento más famoso del laboratorio de los hermanos Gallardo, el antiácido Almax.
En este artículo publicado a raíz de la disolución de la banda terrorista se muestra la cambiante actitud de ETA respecto al rock y las drogas en País Vasco en los años ochenta. También pone de relieve las personas que fueron asesinadas por motivo del tráfico de drogas.