Un equipo de científicos dirigido por la Universidad Nacional de Pusan (Corea del Sur) ha realizado un metaanálisis actualizado para aclarar de forma concluyente la relación entre el consumo de alcohol y la epilepsia.
Dos fármacos a base de cannabis, recomendados para el tratamiento de epilepsia y esclerosis múltiple, han recibido por primera vez la aprobación para ser recetados a través de la Sanidad pública británica (NHS, por sus siglas en inglés).
La nueva normativa, que anunció el ministro del Interior británico, Sajid Javid, el pasado mes de julio, autoriza a los médicos especialistas a recetar estos productos, pero no a lo doctores de cabecera, y solo en un número reducido de casos.
Una investigación del King's College de Londres, en Reino Unido, ha demostrado que una sola dosis del cannabidiol, extracto de cannabis, puede ayudar a reducir las anormalidades de la función cerebral que se observan en las personas con psicosis.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.