El consumo de cocaína ha crecido un 2,4% y la edad de iniciación a esta droga ha pasado de los 20,3 a los 18,6 años, mientras que el consumo de cannabis ha crecido un 0,5%.
Los estudios realizados por la Dirección General de Atención a las Drogodependencias del Gobierno de Canarias colocan al alcohol como la droga legal más demandada en la comunidad autónoma, por delante del tabaco.
El perfil del consumidor reciente de heroína está alejado de la marginalidad: travellers, emigrantes, malditos y farloperos de subidón son los heroinómanos de última hornada.
Una encuesta reveló que el 73% de los varones ingiere bebidas alcohólicas, mientras que en las chicas el porcentaje desciende hasta el 63 por ciento. A su vez, indicó que el 95% de los bebedores se emborracha.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.