Una encuesta a 1.005 «swingers» publicada en la revista «Sexually Transmitted Infections» desvela que estos usan drogas recreativas (MDMA, éxtasis líquido o el gas de la risa) para prolongar la relación sexual, aumentar el placer, liberar la inhibición o intensificar las sensaciones.
Bristol se declara "ciudad de reducción de daños" y reclama una política de drogas centrada en la salud pública, el tratamiento y la prevención de sobredosis.
La Resolución 2100 de 2025 obliga a hospitales, EPS y entidades territoriales a reorganizar su red de servicios para integrar la atención al consumo de sustancias psicoactivas
CHEMSAFE Catalunya ofrece asesoramiento, análisis de sustancias e intervención comunitaria para reducir riesgos asociados al chemsex y otros usos sexualizados de sustancias.