La Encuesta Europea online sobre Drogas está coordinada por el EMCDDA y tiene como objetivo obtener una imagen más detallada del consumo de drogas en Europa que pueda servir para orientar las políticas europeas de drogas.
Este es uno de los datos del informe 'Rompiendo Moldes' publicado este 3 de marzo por Oxfam Intermón en el marco del 8 de marzo, Día de la Mujer, una investigación realizada durante 2020 que ha realizado una encuesta online a 1.500 jóvenes y adolescentes de entre 15 y 25 años en España para comprender los comportamientos sociales de este colectivo vinculados a las violencias machistas.
Una encuesta sobre más de 80.000 adolescentes ha revelado que las amistades fuera de la escuela están más fuertemente asociadas con el consumo de alcohol que las amistades escolares, según publican sus autores en la revista de acceso abierto 'PLOS ONE'.
Los clubes sociales de cannabis (CSC) suelen ser asociaciones sin fines de lucro de consumidores adultos de cannabis que colectivamente producen y distribuyen cannabis entre ellos. Los objetivos de este análisis son: mapear la presencia de CSC en toda la Unión Europea; y examinar cómo operan los CSC en tales entornos.
El 48,4% de los estudiantes de 14 a 18 años ha probado cigarrillos electrónicos, frente al 20,1% de 2016. Desde 2010, la percepción de riesgo del cannabis es menor que la del tabaco. El consumo de alcohol reciente desciende (del 67% al 58,5%), pero aumentan las borracheras en el último mes (el 24,3% frente al 21,8%). Por primera vez, la encuesta recoge el consumo de videojuegos: el 82,2% dice haber jugado a videojuegos en el último año. El uso compulsivo de internet se ha estabilizado en un 20%. El consumo de cocaína alcanza mínimos históricos: menos del 1% de los jóvenes reconoce haberla consumido en el último mes.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”