A lo largo de los últimos 24 años, el consumo de alcohol por parte de las mujeres embarazadas ha descendido paulatinamente en España, según un estudio publicado en "Medicina Clínica".
Las mujeres que consumen alcohol durante su embarazo triplican el riesgo de que su hijo desarrolle problemas relacionados con la bebida a los 21 años, según los resultados de un estudio publicado en "Archives of General Psychiatry".
"Fumar durante el embarazo lesiona la placenta y reduce los niveles de una hormona de crecimiento, fundamental para el feto, lo cual produce recién nacidos de menor peso y con cerebros más pequeños".
Parece que existe más conciencia entre las embarazadas de que fumar durante la gestación puede producir daños en el feto, ya que cada vez son más las mujeres que consiguen dejar el tabaco durante el embarazo.
El 15% de las mujeres consumen alcohol durante el embarazo, según los resultados de un estudio. Alrededor de la mitad de las que tomaron bebidas no fueron informadas por su médico sobre los riesgos que pueden producir en el feto.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.