Un estudio de la Universidad de Zaragoza sobre 1.216 recién nacidos confirma que los hijos de aquellas mujeres que han fumado durante la gestación son más pequeños y tienen menos grasa subcutánea.
Es una iniciativa del Servicio Nacional de Salud británico. Las futuras mamás serán sometidas a exámenes médicos periódicos. El proyecto se pone a prueba en un centro un distrito británico con alta tasa de mamás fumadoras.
Un estudio norteamericano que ha investigado a 53.000 niños señala que fumar durante la gestación influye en el peso, pero no en el desarrollo físico o cognitivo.
En Holanda se estima que entre el 35 y el 59% de las gestantes toman alcohol mientras están embarazadas, y en Reino Unido e Irlanda la cifra puede ser incluso superior.
Los hijos de mujeres que fumaban durante la gestación presentan más riesgo de internalizar alteraciones como la ansiedad, la depresión o la introversión.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.