La prohibición de las drogas no solo está socavando la salud y la seguridad humanas. , está alimentando la destrucción ecológica y acelerando el cambio climático.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.