Alrededor de 650 personas fallecieron durante el pasado año como consecuencia de una reacción adversa por consumo de drogas, unas 200 menos respecto al año anterior.
Asegura que tan perjudicial es hacer un drama como negar que el menor las consume. «Los padres no pueden pretender arreglarlo todo en la primera charla», advierte.
El tabaquismo es el principal problema y causó 4,9 millones de muertes en el año 2000. El alcohol provocó 1,8 millones de defunciones y las drogas ilegales 223.000.
Una encuesta a padres e hijos refleja que en menos del 10% de los casos el consumo de estupefacientes es motivo de conflicto Los especialistas apuestan por el diálogo a partir de una información objetiva.